Hidratación en el ciclismo

Hidratación en el ciclismo
Mayo 08 18:00 2017

Hasta comienzos de los años 70, entrenadores y deportistas veían la hidratación durante una maratón como una señal de debilidad y una práctica que debía evitarse.  Pese a que hoy suena como algo impensado, dicha osadía nunca representó un peligro de corto o largo plazo para los deportistas.  Hoy en cambio, con mucha más información a nuestro alcance sabemos que es indispensable tomar decisiones bien fundadas por el bien de la salud de las personas y en nuestro contexto, sobre como proporcionar energía a nuestro cuerpo durante el entrenamiento y la competición, donde la hidratación juega un rol fundamental, antes, durante y después.

A la vez es de suma importancia destacar que los ciclistas nos deshidratamos progresivamente tanto en escenarios confortables como calurosos.  Dicho esto, la importancia de la hidratación se consigna a todo evento y no tan sólo ante el impulso de beber líquido producto en condiciones de calor.

Antes de pasar a la materia les presentamos un detalle con la composición de agua corporal, teniendo como base que del peso corporal consta de un 60 y 55% de agua para hombres y mujeres respectivamente:Hidratación en el ciclismo

¿Por qué debemos hidratarnos? o ¿por qué nos deshidratamos?

Estudios indican que el 80% de la energía producida en el metabolismo produce calor, calor que debe disiparse para no generar estrés térmico, siendo la sudoración el proceso fundamental para realizar dicha función, no obstante, el proceso implica pérdida de líquidos y electrolitos equivalentes a 1 litro de agua por hora cuando menos, de hecho, se han documentado casos de sudoración de 3,7 litros en 60 minutos.  Ahora bien, debemos saber que el sudor proviene de los cerca de 5 litros de sangre del cuerpo, principalmente de su porción líquida llamada plasma, que supone unos 3 litros aproximadamente.  Con esto, aumenta la frecuencia cardíaca para mantener flujo sanguíneo por todo el cuerpo.  (Allen y Cheung, 2012).

¿De qué manera nos hidratamos?

En el caso de una actividad prolongada, las bebidas isotónicas son la mejor opción, ya que aportan sales minerales e hidratos de carbono y aumentan la absorción de agua mediante la combinación de sodio y diferentes tipos de azúcares.  Debemos procurar beber de manera ordenada, de a sorbos pequeños entre 7 a 10 minutos, todo dependerá de la cantidad de líquido que tengas disponible en su defecto, de los puntos de abastecimientos que tengas en carrera o donde te encuentres entrenando.

¿Miel disuelta en el agua?

Mucho se habla de disolver miel en la caramagiola con agua, ante esto es importante destacar qué, si bien esta proporciona una serie de nutrientes, carbohidratos principalmente, la cantidad soluble en el agua no es suficiente para satisfacer la demanda de los mismos.

¿Cuáles son las consecuencias de no hidratarse?

Al descender el caudal de sangre y una caída en la oxigenación muscular, puede derivar en: Calambres, desorientación, cefaleas, taquicardias, vómitos e inclusive fiebre.  Por su parte, los calambres, son más bien una consecuencia de una mala hidratación previa a la actividad física.

¿Cuánto líquido debemos beber?

Como dijimos antes, perdemos en el mejor de los casos aproximadamente 1 litro de agua por hora, el que debería ser repuesto en su totalidad.

En un próximo post abordaremos estrategias y los métodos de hidratación en carrera.

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