HI-TEC Outdoors Week 2016: Cerro Castillo

HI-TEC Outdoors Week 2016: Cerro Castillo
Diciembre 16 00:17 2016

Nuestra amiga Claudia Carrasco, escribió su experiencia en una de las carreras que se ha transformado en imperdible como ella misma lo describe: Hi TEC OW2016 – Cerro Castillo.

…Era febrero 2016 y mis amigos entusiastas y a todo terreno comentan que quieren volver a la carrera de Cerro Castillo.  El objetivo era armar un grupo y asegurar el cupo en los “Domos”; no entendiendo nada les dije: “démosle” y me inscribí pensando en que sería una nueva aventura junto a mi bicicleta y los amigos en el sur de Chile… o sea “Woooow”.

Diciembre 2016 y ya habíamos llegado a la fecha previa a la carrera, ¿cómo? No lo sé.  La ansiedad se apoderaba del grupo y cada uno conversaba de sus propias expectativas, de la buena onda de la carrera, de los paisajes maravillosos, de los almuerzos en grupo, de las picadas para comer algo más, de los bolsos para llevar la bici, de si podíamos o no pasar los CO2, de la cantidad de bultos permitidos, de si deberíamos pagar extra peso, o sea, de todo y de nada a la vez.

Llegue al día previo al viaje solo sabiendo que eran 3 días de carrera y que era recomendable llevar ropa para todo evento, llámese todo evento a la lluvia.  No sé si fue por omisión o porque realmente quería sorprenderme, pero no gaste tiempo estudiando ni mirando en detalle los recorridos y altimetrías y solo me enfoque en que debía terminar los 3 días.

Ahora bien, como todo viaje comienza con su preparación, puedo decir que haciendo las maletas ya me sentía feliz, en el aeropuerto de Santiago expectante y al llegar a Balmaceda, realmente agradecida de la oportunidad de estar ahí.  Ya sentada en mi lugar en el bus me fui todo el camino mirando el paisaje y no creyendo lo que veía; tanto regalo de la naturaleza es indescriptible.  En un momento del trayecto le pedimos al conductor que detuviera en uno de los miradores, de esos que te regala el primer hola de Cerro Castillo y que solo puedes identificar si realmente estas mirando el camino.  En esos momentos mi ansiedad ya se había elevado, pues si lo primero que veíamos era maravilloso, lo que venía solo podría ser mejor.

Foto: Juan Puebla ®

Así fue como llegamos a la villa de Cerro Castillo. Un lugar congelado en el tiempo y con ansias de mantener su espíritu y tranquilidad, en dónde cada uno de sus habitantes te recibe con una sonrisa y demostrando su interés en saber que haríamos y si participaríamos de la “cicletada” y es por ello que la carrera partía todos los días agradeciendo la amabilidad y hospitalidad de su gente dando una vuelta a la plaza central de la villa. Esta era nuestra forma de agradecer el permitirnos disfrutar del lugar y por acogernos en sus hogares.

Los días comenzaban a las 5 de la mañana con nuestros amigos los Gallos y el saludo del sol, ya a las 7 estábamos todos esperando los huevos revueltos de las tías de la cocina, las que nos regalonearon todos los días con su cariño y preocupación, igual que si fuésemos parte de su familia. A las 8 todo el mundo volvía a su lugar de residencia para preparar los últimos ajustes antes de la carrera, y es que estar en esta villa te daba la posibilidad de colocarte 5 minutos antes de la partida y aun así, estar 100% preparado para ello, sin el estrés de tener que llegar a tiempo, sin pensar si habrá tiempo para calentar o si te quedaras encajonado muy atrás y “perderás” tiempo valioso de carrera.  Esas cosas ya no importan estando en Cerro Castillo.

Foto: Juan Puebla ®

Cada día de carrera era un regalo distinto, los paisajes y senderos, el viento que te hacia sacar hasta la última pisca de entereza e incluso la lluvia que nos saludó el último día, hacían que la carrera fuera especial e inolvidable.  Sin dejar fuera que la carrera estaba pesada, con senderos técnicos, las amigas calaminas y vientos que te sacaban de tu camino y te obligaban a trabajar en equipo.  Describir los paisajes con palabras resumidas sería injusto, ya que hay cosas que no se pueden explicar y se deben sentir. Solo nuestros amigos fotógrafos y camarógrafos escondidos entre los árboles, disfrutando incluso más que nosotros, lograron captar algo de la magia que estos lugares y nos regalaron momentos inolvidables a través de sus ojos artísticos.

Al finalizar cada día durante la cena, la organización de OW16 nos mostraba videos y fotografías de la carrera, lo que nos hacía revivir cada momento y volverlo a comentar con todo aquel que quisiera escucharlo y por sobre todo, le mostraba a los habitantes de la Villa la forma en que disfrutábamos arriba de nuestras bicicletas sus paisajes y territorios, siempre con una sonrisa imborrable. Y afortunadamente, logramos transmitir qué sin el apoyo de cada habitante de Cerro Castillo, esto no sería posible.

¿Si recomiendo el Hi TEC OW2016 – Cerro Castillo? Absolutamente, es algo que hay que vivir y repetirlo si se puede.  Uno se reencuentra con sus emociones, con las cosas simples que te hacen amar este deporte y con la razón por la cual no queremos bajarnos de la bici: Los Amigos, la aventura, el desafío personal, conocer lugares nuevos, conocernos en situaciones límites y tener historias que contar en el futuro.

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