Ciclista TOC

Ciclista TOC
Abril 20 22:15 2018

Tengo mi bicicleta KTM Phinks hace ya bastantes años y se me porta muy bien. Las ganas por cambiarla no va de la mano con la billetera, pero como se vienen Tiempos Mejores, espero renovar a la vieja lo antes posible.

El último domingo salí con ella por los cerros de Peñalolén solito, y sin audífonos para escuchar el trinar de los pajaritos, el viento entre las hojas de los árboles y los conejos y lagartijas que hacen ruido entre la hierba cuando se desplazan.

Mala suerte que lo único que escuché en todo el paseo fue el disco delantero que topaba con las pastillas gastadas tipo “taca-taca-taca-taca-taca…” Sumado a eso tengo un “perro” suelto en la maza trasera y los cambios mal regulados que hacen sonar como carro de feria a la cadena rosando el desviador.

Ciclista TOC

Para los que tenemos TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo) todo este desorden de ruidos nos mata la cabeza. Y tengo la sensación que un 99% de los ciclistas tenemos TOC.

“¿Qué wea suena ahora?”

“¡Ya volvió a sonar por la cresta!”

“¿Tu cachai de donde puede venir ese sonido?”

Los sonidos nos irritan, nos persiguen y nos atormentan. Y como el 2% de los ciclistas saben de mecánica, nos cuesta un kilo detectar y sacar el ruido.

La bici nueva, que es privilegio de unos pocos, es lo mejor. Te subes en ella y lo único que suena es el neumático con sus calugas nuevas contra la tierra y la maza virgen con su “tiqui-tiqui-tiqui-tiqui” maravilloso cuando vas en bajada. Y mientras más fuerte el  “tiqui-tiqui-tiqui-tiqui”, mejor. Estos son buenos ruidos.

Escuchar el sonido de los cambios que caen perfecto en el piñón es lo mejor. La tecnología está funcionando al 100% y se escucha bonito.

Pero ya en la segunda salida empiezan los ruidos “raros”. “¡Si es nueva, po wn!.No debiera sonar”! Dice nervioso el ciclista TOC.

Se desregularon los cambios y la cadena está rosando con el desviador. El señor TOC le mete mano y ya no solo suena la cadena, los cambios no están entrando justo y ahora suena el “wrajwrajwraj” eterno del cambio que no pasa.

Un mes de uso y ya está sonando el disco y la bici la odiamos.

“¡3 millones de peso por esta porquería!”

¿Qué hacer entonces?

Lo bueno es que cuando una bici suena, es que está dando señales de que algo no anda bien. Así que hay que tomar medidas.

Cambiar la Bici. Cuando ya no hay por donde sacarle los sonidos porque ya está vieja, los componentes son del año de la pera y los ruidos son parte de ella, no hay nada mejor que cambiarla por una nueva. No hay mecánico que la deje en silencio, porque el desgaste de material ya hizo lo suyo.

Es caro, pero ayuda al TOC.

Mantenciones Periódicas. Si pues cabr@s. El uso constante de la cleta produce desajustes y ruidos varios. Las mantenciones regulares sirven de mucho para mantener la cleta en buenas condiciones, extender su vida útil y obtener un buen valor de recambio. Ojo que las bicis más caras tienen más componentes y tecnología, por lo tanto las mantenciones son fundamentales.

Aprender Mecánica Básica. Hay ruidos que los podemos evitar de manera muy fácil. Un poco de noción de mecánica y una llave allen a mano nos saca de apuros, como el clásico roce del disco con el caliper.

Clases de Yoga. Y si ya estamos chatos de tanto ruido, nada funciona y tampoco hay plata para cambiar la bici, sería bueno hacer yoga, meditar, respirar profundo y convivir en armonía con los ruidos molestos.

Un abrazo y nos escuchamos en el cerro.

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Acerca del Autor

Carlos González
Carlos González

Publicista Profesional con conocimientos en marketing y con carrera dedicada a la creatividad publicitaria. Amante del mountainbike y de la familia.

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