El fenómeno de la Bicicletas eléctricas (eBikes)

El fenómeno de la Bicicletas eléctricas (eBikes)
Agosto 24 12:49 2018

La primera vez que vi una bicicleta eléctrica en el cerro, se me vino a la mente la imagen que todos tuvimos (o aún tenemos) del tipo que va ”pedaleando” arriba de ella. “Ahí va el zorrón guatón parrillero que le cuesta subir y se jacta de sus bajadas endureras en El Durazno”.

Por pica y envidia, los odié por mucho tiempo.

En lo personal, yo me saco la mugre en el gimnasio y entrenamientos con mi profe Seba para sacar piernas y pulmones como para que un pelafustán con plata pase por mi lado subiendo muy rápido y dejándome atrás con la estela de olor a vino y piscola de la noche anterior.

Y comenzaron a aparecer las Bicicletas Eléctricas

Poco tiempo después, por las redes sociales empezaron a aparecer videos filetes con harto dron donde las bicicletas eléctricas y sus pilotos hacían de las suyas, con subidas difíciles que solo la tracción eléctrica lo permite y bajadas entretenidas como cualquier bici, pero arriba de un experto. Incluso me apareció por FB un video de un festival de MTB en Italia donde Absalon llegó primero en la categoría eBike de una carrera. ¿Qué pasó? Absalon no es guatón perrillero y anda en eléctrica.

Las bicicletas eléctricas – eBikes- se vienen lento pero seguro. Dentro de uno de los tantos grupos de bici donde participo, Los Cleteros Flow, ya hay dos candidatos que están juntando matripuntos para desembolsar las lucas para saltarse a la eléctrica. Discutimos mucho en el grupo de WhatsApp: De que te pusiste viejo, de que no, de que perdiste la mística de subir con tus piernas, de que te pusiste burgués, de que no me entendí, foto porno entre medio, y la discusión sigue.

Mi primera amiga en una bicicleta eléctrica

Un día, mi amiga personal María Olga Román, alias MO, llegó a la sala de clases de MTB en Peñalolén con una Scott eléctrica color negra opaca hermosa. Y claro, cómo buen chileno salieron los gritos de todos: ¡“Buena María Olga, te falta la pura parrilla y el choripán!”. “¡Cacha, llegó la chica eléctrica!”.

Los gritos continuaron hasta que la MO la fue prestando a cada uno de los asistentes y la reacción de todos al probarla fue también en buen chileno: “¡La cagó!”.

Por supuesto también me subí. Me di una vuelta larga y derribé todos mis prejuicios en 10 minutos. “Amigo guatón parrillero, ahora lo entiendo. Perdóneme si lo ofendí. No tengo sus lucas, pero apenas las tenga, me compro la chancha eléctrica y para arriba mier…”

A mi que me gusta hacer el XL en el Durazno, en el mismo tiempo que hago ese circuito en la bici normal, en una eléctrica lo puedo hacer hasta dos veces o más. Ojo, es igual de cansador, pero se disfruta como cualquier bicicleta.

Las Bicicletas eléctricas nos permite mantenernos arriba de nuestra pasión.

Y para los que les gusta un trail largo de paseo por Aysén, Colbún, San Pedro, Pucón y sus alrededores de 3 ó 5 días, las eBikes son de gran ayuda porque te permite ese paseo largo, rico y conversado.

En fin, es tanto el entusiasmo por las eBike, que propuse sumar a nuestra Copa Ecobike Mavic by Scott, la primera carrera categoría eBike que vamos a realizar en Peñalolén. La idea entre el grupo prendió de inmediato. Prendió tanto que ya hay otras marcas que están sumando la categoría eBike en sus eventos.

Amigos guatones parrilleros, viejos gagas, hombres y mujeres, jóvenes, elite y amateur, las eBike llegaron para quedarse. Ahora solo hay que juntar las lucas para estar arriba de una de ellas. Y por favor, al que ya la tiene y la disfruta, en subida respete al pobre mortal que con pierna y sudor está tratando de alcanzar cumbre. Pase suave, salude, y después se ríe de este pobre roto.

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Acerca del Autor

Carlos González
Carlos González

Publicista Profesional con conocimientos en marketing y con carrera dedicada a la creatividad publicitaria. Amante del mountainbike y de la familia.

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